En pleno mar Egeo, en el archipiélago de las Cícladas, se encuentra la pequeña isla volcánica de Milo (Milos), que es famosa por sus playas únicas y sorprendentes.
Milo es lo que queda de un antiguo volcán. Sorprendentes formaciones de la tierra y playas de arena blanca como las del Caribe y pequeños golfos de playas de piedra junto a restos arqueológicos de las etapas minoica, helenística, romana y bizantina hacen de esta isla un destino muy interesante.
Cabe destacar que fue en esta isla donde se encontró la famosa Venus de Milo.
De todas sus playas vamos a hablar de la de Papafragas.
En una zona de cuevas excavadas por la erosión en la roca, junto al mar, encontramos una pequeña playa encajonada en la roca, separada de mar abierto por un angosto corredor. Su arena blanca, producto de la erosión, hace el agua muy cristalina.
Podéis haceros una idea de la isla y de su fantástica geología a través de este vídeo promocional.